Trazá el costo real de ambos caminos a lo largo del tiempo, incluyendo lo que tu dinero podría rendir si no lo usaras de anticipo.
Se compara el costo acumulado de ambos caminos a lo largo del tiempo: en la compra, se suma la cuota del crédito, expensas e impuestos, y se resta el valor de la propiedad al final (que probablemente subió de precio). En el alquiler, se suma lo pagado de alquiler y se resta cuánto rindió el dinero del anticipo si en cambio se invirtió.
Es el momento en el que comprar empieza a ser más barato que alquilar (o viceversa) de forma acumulada. Antes de ese año, una opción es más conveniente; después, se invierte.
Sí, los números son en la moneda que quieras (no está atada a pesos argentinos) — solo ajustá tasa, plazo y revalorización a tu contexto local.
Este análisis es una estimación con supuestos simplificados (no incluye costos de escrituración, mantenimiento imprevisto, ni impuestos sobre la renta de inversión). No constituye asesoramiento financiero. Ajustá los valores a tu contexto real antes de decidir.
aisk.uno · contact@aisk.uno